viernes, 13 de diciembre de 2013

El cuidado de las gemas

    Una norma general para todo tipo de piedras es la de no dejar nunca revueltas en un joyero distintas piezas, pues con su distinto grado de dureza unas pueden arañar a otras.

   Cada joya debe de tener su estuche, una bolsa de terciopelo, o de gamuza, o de ganchillo de buena lana, cumplen perfectamente con su misión de proteger de los arañazos, evitar el polvo (en lugares como Canarias el polvo que procede del Sahara puede arañar algunas gemas puesto que es arena y sílice que tiene una dureza de 7 en la escala de Mohs) y preservar de golpes en las caídas.
Cuidado con las cremas de belleza y los tintes del cabello. Cuando los utilicen no tengan nunca joyas puestas; les aconsejaría más, no lleven joyas cuando vayan a la peluquería, los ácidos, los tintes, lacas, calor brusco de los secadores, no son buenos amigos de las perlas, ni de las piedras.
Otro enemigo general es el fuego. No sólo las llamas de un soldador de taller, sino simplemente las llamas de una cocina de gas pueden cambiar el color de una piedra. 

    Mantenga limpia siempre sus joyas sobre todo si las quiere tasar... Los diamantes tienen facilidad para atraer la grasa (características conocida como lipofilia) y muchas veces los aparatos de test de diamante no funcionan o no reconocen un diamante cuando está cubierto de grasa.

Gamuza para limpiar joyas

No hay comentarios:

Publicar un comentario