jueves, 26 de diciembre de 2013

Gemas y Minerales: Amatista

   Pertenece a la familia del cuarzo (dióxido de silicio cristalizado) y como tal cristaliza en el sistema trigonal. Es la variedad de color violeta o púrpura. Según Plinio El Viejo, la amatista recibió este nombre por su parecido al color del vino. También se dice que proviene de la palabra griega "amethustos" que significa no ebrio, antiguamente se creía que la amatista curaba la embriaguez.

  La amatista se encuentra en geodas, drusas, grietas y placeres. Actualmente los yacimientos más importantes están en Brasil, Uruguay y Madagascar. En Rusia se encontraban los mejores yacimientos (Reshev y Alapayev) donde se daban unas amatistas de gran belleza. En Idar-Oberstein (Alemania) también hubo un yacimiento de amatistas que actualmente está agotado. En realidad al pertenecer la amatista a la familia del cuarzo podemos encontrarla prácticamente en muchas regiones del planeta... En Estados Unidos, México, Canadá, India, Sri Lanka, Sudáfrica, Zimbabwe, Japón, Australia y China
   
   El color de la amatista está relacionado con impurezas de hierro y está inducido por fenómenos de radiación. Cuando la amatista se calienta puede cambiar su color. Si la temperatura sube entre 400 ºC y 500 ºC el color de la amatista pasa a ser amarillo, convirtiéndose en un citrino. Por encima de los 575 ºC puede volverse incolora. El cambio de color de la amatista debido al calor no es siempre como uno piensa, piedras procedentes de diferentes yacimientos pueden tener diferentes reacciones, así que hay que tener mucho cuidado con estas piedras y alejarlas de fuentes de calor.
   
   Como inclusión en la amatista son frecuentes las plumas formadas por cavidades negativas, grupos de cristales con forma de prismas y por supuesto los arañazos de tigre. Si vemos un citrino que presente arañazos de tigre podemos estar seguro de que es un citrino que ha sido tratado con calor intencionadamente y no en la naturaleza.
  
   Existe la variedad ametrino que procede de Bolivia, compuesta de una parte de amatista y otra de citrino. Antes se pensaba que el ametrino procedía de Brasil debido a que muchas compañías llevaban las piedras a este país mediante contrabando y las vendían como gemas brasileñas.


Dureza: 7.
Peso Específico: 2,65.
Índice de Refracción: 1,540-1,550.

Transparencia: Transparentes y ópacas.










martes, 17 de diciembre de 2013

Gemas y Minerales: Lapislázuli

   Su nombre proviene del término persa lazhward (azul). Es un agregado complejo de distintos minerales como haunyta, sodalita, noselita y lazurita (combinación isomórfica de haunita y sodalita). El lapislázuli suele presentar calcita sobre todo en las piezas de menos calidad (la calcita se aprecia como manchas blancas) y también suele presentar pirita (manchas doradas).

   Se forma por la acción metamórfica sobre calizas impuras en contacto con masas intrusivas de granito fundido, lo que da lugar a una recristalización en mármol con la separación de diversos minerales entre ellos el lapislázuli.
   
   Al nordeste de Afganistán se encuentra Badakshan, donde las minas más conocidas de lapislázuli llevan trabajándose desde hace 6000 años. Marco Polo las visitó hacia 1721 pero por su inaccesibilidad poco se sabe de ellas... A.E. Fersman (académico ruso) seguramente describió estas minas hacia 1930 en una expedición que realizó para la búsqueda de un tipo de lazurita hasta ahora desconocida. Muchas dificultades entorpecieron la expedición y tras llegar a los 3500 metros tuvieron que abandonar los caballos para continuar a pie. Consiguieron llegar a los 5000 metros encontrando un campo de glaciar cubierto por inmensas piedras de mármol caídas de las paredes circundantes... Del mármol aparecían venas y núcleos de lapislázuli. De este modo se confirmaba la leyenda que otros aventureros por el mal de altura no habían logrado confirmar.

   El lapislázuli de mejor calidad procede de Afganistán (variedad que casi no contiene calcita y a menudo tampoco pirita) y ha sido usado en piezas como la máscara de Tutankamón. También el lapislázuli argentino es de buena calidad. En Rusia y Chile se da una variedad azul pálida, el de Estados Unidos es de un tono más oscuro.

   La naturaleza poco definida de su composición tiene una influencia evidente en sus propiedades físicas. Por ejemplo su peso específico varía de 2,7 a 2,9 pero este valor puede aumentar si contiene una gran porción de pirita. Un método que no recomendamos para identificar al lapislázuli, ya que podría dañar su pieza, es el uso de ácido clorhídrico (también se puede con una llama) desprendiendo así el lapislázuli olor a huevos podridos (ácido sulfhídrico).

   Lo han imitado con el jaspe de colores y con pasta con inclusiones de cobre. Pierre Gilson en Francia produce imitaciones con una composición muy parecida a la del lapislázuli natural. El polvo del mineral lazurita proporcionaba un pigmento azul y en la Edad Media se usaba para producir el característico pigmento azul ultramar para pintores o para teñir telas. Además fue muy utilizado, por su estabilidad y permanencia de color, entre los grandes pintores en la Europa del Renacimiento y de América. Leonardo da Vinci fue uno de los ilustres pintores que le dieron vida, llegando a denominar al polvo de lapislázuli como «oro azul».


Dureza: 5,50.
Peso Específico: 2,7 a 2,9.
Índice de Refracción: 1,500 (media).

Transparencia: Ópaco.








































lunes, 16 de diciembre de 2013

Geología del diamante

    Las condiciones necesarias para la formación de piedras preciosas varían mucho dependiendo del tipo de mineral. Como absoluta precondición, sin embargo, la materia en la corteza terrestre debe combinarse en ciertas proporciones cuando es expuesta a elevadas temperaturas y presiones, y deben enfriarse en cierto tiempo, formando cristales. La probabilidad de que estas condiciones estén presentes para el nivel requerido es imperceptiblemente pequeño, por eso las piedras preciosas son relativamente escasas.
  
   Como el caso de la mayoría de los minerales, los diamantes fueron creados dentro de la corteza terrestre. Lo que da al diamante su única dureza es su apretado enlace de los átomos de carbono. La estructura del cristal de diamante pertenece al sistema cúbico. El diamante es normalmente un octaedro y a menudo toma la forma de un cubo o un rombo dodecaedro. Diferentes teorías, que no han sido desaprobadas, subsisten con respecto al exacto proceso de cristalización del diamante. Estas teorías están basadas en los experimentos de laboratorio para producir diamantes sintéticos. El diamante se forma como un cristal en un magma líquido. La temperatura inicial para este proceso es sobre 1300 grados centígrados, y la presión es sobre 70.000 atm. Condiciones de ambiente de este tipo sólo ocurren en profundidades de 130-200 km bajo la superficie de la tierra en volcanes activos.

   La composición química de la masa de magma no siempre fue la misma en todas partes y también pudo cambiar durante el lento proceso de cristalización, ocurrieron cambios en la química del diamante, creándose los diamantes de color. Por ejemplo los diamantes amarillos se formaron cuando el nitrógeno fue incorporado dentro del enlace de los átomos. La intensidad del color es directamente proporcional a la cantidad de vestigios de elementos presentes.También, si las condiciones mencionadas antes fueron inestables durante el proceso de formación, esto tendría un efecto sobre el diamante, resultando irregular en su forma. Siendo en su interior no uniforme, con fallos de estructuras en la forma de crecimiento, capas idénticas y capas de crecimiento, son evidencias de cristalizaciones irregulares. En casos raros, encontramos diamante que han crecido dentro de otros.

   Los diamantes vienen a la superficie de la tierra como resultado de una violenta erupción volcánica. Estas erupciones han ocurrido periódicamente durante el curso de la historia de la tierra. Las más jóvenes chimeneas volcánicas que hoy conocemos fueron formadas durante la mitad del Cretácico y tienen una datación geológica de cien millones de años. Los mineros llaman a las chimeneas “pipes”. Su diámetro de la superficie terrestre varía entre unas pocas docenas de metros y dos kilómetros como mucho. La edad geológica de las pipes varía mucho. La más reciente se formó en el Cretácico. La más vieja es del periodo Precámbrico.

   Se forman en dos tipos de rocas llamadas eclogita y peridotita. La eclogita es una roca metamórfica de grano grueso de composición basáltica que resulta generalmente del metamorfismo de alta presión cuando la roca ígnea penetra en el manto terrestre en una zona de subducción. La peridotita es la roca más frecuente del manto superior y la que con más frecuencia sirve de roca fuente de los magmas. La peridotita es una roca ígnea plutónica formada por lo general de olivino acompañado de piroxeno y anfíboles. Es muy densa y oscura. Se trata de la roca que forma el manto terrestre. Algunas variedades de peridotita están compuestas por kimberlita que contienen diamantes. 

   Muchos diamantes se encuentran en rocas de toba volcánica llamadas “kimberlita” (por la ciudad Kimberley en Sudáfrica) o "lamproítas". La erosión de las chimeneas o tubos volcánicos hacen que los diamantes se liberen y sean arrastrados y transportados hacia ríos, playas, lagos, etc... La kimberlita no es la roca madre del diamante, sólo es la roca hospedadora. Actualmente las condiciones necesarias para la formación de diamantes no existen hoy en día. Los diamantes más jóvenes son de Bostwana (1.000.000.000 de años) y los más antiguos de Sudáfrica (3.300.000.000 de años).

   La infraestructura de la mina de diamante depende del tipo de depósito. Los métodos de recuperación varían según la geología en donde los diamantes se han depositado. Se clasifican los depósitos primarios (Chimeneas de kimberlita o lamproíta) y los secundarios (ríos, playas, lagos, etc...) 

   A la hora de la explotación de las minas en el caso de la kimberlita en Sudáfrica se presenta de manera distinta en superficie que en profundidad. El amarillo es el color que tiene la tierra cuando el metal oxidado que contiene la kimberlita sale a la superficie y el color azul de la tierra se da en las profundidades del tubo de kimberlita siendo una tierra más dura que la amarilla que se da en superficie. Por lo tanto, el primer tipo de tierra en superficie es una piedra que se deshace. A medida que vayamos excavando más la resistencia del mineral va en aumento. Se empieza perforando y con ayuda de explosivos. La extracción de roca con diamantes se transporta por camión hacia la fábrica de tratamiento donde se separan los diamantes de la roca y se limpian... Las dimensiones del pozo aumentan proporcionalmente con la profundidad. Los pozos se despliegan en espiral, uniendo la zona central de extracción por pendientes recortadas en niveles. Las terrazas soportan unos pasillos de transporte y aseguran protección contra los derrumbamientos que a veces ocurren de las capas superiores. Los ingenieros deben encontrar soluciones a los numerosos problemas que deben enfrentarse los mineros que se juegan la vida. Uno de los más impresionantes yacimientos mundiales es el de Yakutia en Rusia, con el tubo MIR explotado a cielo abierto con una profundidad de 550 metros. Poco a poco la mina se transforma en una mina subterránea al no poder realizarse extracciones por la parte superior. Contiene un eje vertical construido junto a la mina para lo mineros, como vía de evacuación, para camiones y herramientas. Hay dos tipos de excavaciones: Chambering y Block- Caving.


  • Chambering: Se perforan túneles horizontales de los intervalos verticales de 12 a 25 metros y por el propio peso de la kimberlita provoca el hundimiento de las paredes a través de embudos fragmentando la kimberlita siendo posteriormente recogida mediante camiones y transportada a la superficie.
  • Block-Caving: Perforando excavaciones cónicas o cámaras separadas por pilares, estas soportan el peso de kimberlita que provoca el hundimiento de los pilares en las cámaras interiores, luego se recoge y se saca a la superficie.




Mina de Yakutia en Siberia

Acción de la Kimberlita






viernes, 13 de diciembre de 2013

Historia del diamante

    Para calificar a una piedra como piedra preciosa debe ser transparente, suficientemente dura y también escasa. Como el diamante completa estos criterios, es el rey de las piedras preciosas. Con especial posición en el reino de las piedras preciosas es la razón porque hasta cierto punto el mito ha rodeado al diamante. El mito de el diamante y su relativa escasez son reflejados en su precio.

    El mito, además, no es un fenómeno de la era moderna. Ya existía antiguamente. Aunque nunca sabremos con seguridad cuando se descubrió el primer diamante, sabemos que el primero en encontrarse fue en la India, cuando la única fuente que tenemos es hasta el siglo XVIII. El diamante fue mencionado por primera vez en un libro que no se descubrió hasta 1905 y el cual fue escrito por antiguos filósofos-políticos hindús, quienes vivieron sobre el año 300 antes de Cristo. El libro informa que hubo un vívido comercio de diamantes y que los tributos se pagaban con transacciones de diamantes.  

    En esta época antigua no existían los conocimientos de trabajar el diamante. Se le conservaba habitualmente no montado, en su forma natural bruta o montado sobre anillos o colgantes, sirviendo de talisman o amuleto que hacia huir a los malos espiritús y que protegían a su portador de la mala suerte. Los romanos continuaron esta tradición.

     Luego, al principio de la Edad Media, los aristócratas europeos apreciaron la rareza del diamante, ya que la India era la única fuente y para adquirirlo había que recorrer antiguas rutas comerciales que eran largas, difíciles y peligrosas.

   En India, los reyes y comerciantes guardaban los mejores diamantes para su uso personal y una buena parte de los más bellos diamantes comprados por los comerciantes extranjeros eran confiscados y dados como propinas a lo largo de esas rutas comerciales. Por eso, muchos de los diamantes que llegaban a Europa eran de pobre calidad. En cierta manera, esto pudo estimular a los mercaderes europeos a encontrar una manera de mejorar la apariencia del diamante cuya belleza realmente se encontraba dormida a la espera de ser liberada por el tallado de su superficie.

     Con el tiempo, la popularidad del diamante creció. Pero era todavía accesible solamente para la nobleza y a la clase alta muy adinerada. Después de la revolución industrial es cuando se vio la posibilidad de ofrecer un artículo de lujo muy codiciado al público que empezaba a tener un excedente en sus ingresos para gastar.

     Fue en este periodo cuando la demanda de diamantes aumentó considerablemente. Casi al mismo tiempo, nuevos grandes yacimientos de diamantes eran encontrados en África del Sur ( a partir de 1867), la demanda y los precios continuaron aumentando hasta aproximadamente alrededor de 1870, cuando una recesión económica causa una caída dramática. Hacia 1890 la producción y distribución de los diamantes estaba controlada por De Beers Consolidated Mines Ltd, compañía fundada por Cecil Rodes. Controlando el bruto que era puesto en circulación en el mercado, De Beers creó una política de precio que existe todavía parcialmente en la actualidad, pero que ya no es totalmente dictado por De Beers.

     En el transcurso del siglo XX, la demanda aumentó. A veces lentamente al ritmo del entusiasmo de los clientes, y otras veces rápidamente con más fervor, pero no obstante el crecimiento ha sido constante y sin parar.
   
    El diamante fascinaba no sólo por su belleza. El hecho de que fuera la piedra preciosa más dura también fue un factor de deseo. En la antigua Grecia, la gente consideraba la legendaria piedra que fue traída desde un lejano país como “desprendimientos de estrellas que caían desde los cielos”.. De acuerdo a la tradición , los diamantes son “ lágrimas de los dioses que han caído a la tierra” Para referirse a la durabilidad del diamante, los griegos lo llamaron “Adamas”, el invencible. Hoy en día diamante es derivado de este término. Se descubrió en el siglo XV que la durabilidad del diamante no es la misma en todos los ejes. Este fenómeno se le llama anisotropía que significa que la durabilidad en específicas direcciones es menor que en otras, haciendo posible la talla del diamante. Fiedrich Mohs, quien murió en 1839, fue el primero en expresar con éxito la tremenda durabilidad en comparación con otros minerales, desarrolló su escala de dureza, en la que el diamante está en el nivel 10.

    Un nombre está inseparablemente ligado a la historia del diamante en los tiempos modernos, Jean-Baptiste Tavernier. Era un comerciante francés intrépido y curioso del siglo XVII. Fue el primer europeo que consiguió tener permiso para visitar los yacimientos de diamantes en la India. En su diario, Tavernier escribió que un día de 1645 estaba sentado en una colina en la India mirando las minas cerca a la ciudad de Golconda (ahora Hyderabad), la cual es famosa por sus piedras preciosas de ahí que su nombre sea sinónimo de riqueza. Desde una prominente posición, Tavernier, quien no era propenso a exageraraciones, vió 60.000 trabajadores de todas las edades extrayendo diamantes de la mina bajo el azote de sus supervisores bajo el caliente sol. Los registros de los viajes de Tavernier contenían extensas descripciones de grandes diamantes.

    Aunque el siguiente relato no ha sido extraído del diario de Tavernier, Tavernier jugó un papel central en la terrible historia de esta piedra. La historia del diamante Hope, quizás el diamante más conocido del mundo.

   Durante sus viajes a través de la India, Jean-Baptiste Tavernier es acusado de haber robado un diamante azul, el cual estaba en el ojo de una estatua del dios Hindú Rama-Sita. Según la leyenda Rama-Sita después de todo llega a enfadarse, colocando una maldición a la piedra. La maldición tuvo efecto enseguida. Después de haber vendido la piedra al rey Louis XIV, Jean-Baptiste murió en míseras y trágicas circunstancias. Una única vez pudo lucir el rey Louis XIV el diamante hope en su corona, por que posteriormente murió de viruela . La piedra volvió a aparecer después en Londres en 1830.

     El banquero Henry Thomas Hope (de ahí el nombre de este diamante) lo compró por una gigantesca suma de dinero. Henry murió unos años más tarde. La piedra pasó a ser de un príncipe de Europa del Este, quien se la regaló a su bailarina favorita. Sólo unas pocas horas después de hacer el regalo, el príncipe cayó en un ataque de celos y le disparó. Un comerciante griego compró el diamante y lo vendió, pero mientras conducía su coche se precipitó sobre un acantilado matándose él, su mujer y su hijo. Luego lo compró el sultán turco Abdul-hamid II. Sólo lo tuvo unos meses antes de que fuera confiscado por unos oficiales. El magnate periodista americano Edward McLean compró el diamante en 1911. Un año más tarde, Edward tuvo su último viaje a bordo del Titanic y su hermana murió de sobredosis de ansiolíticos. El último propietario del Hope fue el joyero Harry Winston. En vista del destino de su antiguos propietarios, decidió poner disponible al público la piedra. La presentó en el Smithonian Institute en Washington como un regalo, donde los 45,52 quilates de diamante todavía pueden verse.

     


 
Diamante Hope

 
Diamante Culinam






El cuidado de las gemas

    Una norma general para todo tipo de piedras es la de no dejar nunca revueltas en un joyero distintas piezas, pues con su distinto grado de dureza unas pueden arañar a otras.

   Cada joya debe de tener su estuche, una bolsa de terciopelo, o de gamuza, o de ganchillo de buena lana, cumplen perfectamente con su misión de proteger de los arañazos, evitar el polvo (en lugares como Canarias el polvo que procede del Sahara puede arañar algunas gemas puesto que es arena y sílice que tiene una dureza de 7 en la escala de Mohs) y preservar de golpes en las caídas.
Cuidado con las cremas de belleza y los tintes del cabello. Cuando los utilicen no tengan nunca joyas puestas; les aconsejaría más, no lleven joyas cuando vayan a la peluquería, los ácidos, los tintes, lacas, calor brusco de los secadores, no son buenos amigos de las perlas, ni de las piedras.
Otro enemigo general es el fuego. No sólo las llamas de un soldador de taller, sino simplemente las llamas de una cocina de gas pueden cambiar el color de una piedra. 

    Mantenga limpia siempre sus joyas sobre todo si las quiere tasar... Los diamantes tienen facilidad para atraer la grasa (características conocida como lipofilia) y muchas veces los aparatos de test de diamante no funcionan o no reconocen un diamante cuando está cubierto de grasa.

Gamuza para limpiar joyas

jueves, 12 de diciembre de 2013

Gemas y Minerales: Malaquita

    La malaquita es un carbonato cálcico de cobre. Pertenece al sistema monoclínico. Debe su nombre al color verde (en griego malache = malva) o también a su baja dureza (griego malakos = blando ). Cuando está pulida presenta unas bandas claras y oscuras con anillos concéntricos. Su verde bandeado es su muestra de identidad, cuanto más perfecta y marcada más valor tiene. Su origen es sedimentario presentándose como nódulos redondeados, racimoso, en forma de piña o estalactítica. Se origina de disoluciones que contienen cobre en yacimientos de mineral de cobre o en sus alrededores. Los yacimientos más importantes se encontraban en los Urales, de donde los zares rusos extraían la malaquita (en 1.835, en Nizni Tagli, se encontró un bloque de un peso entre 25 y 30 toneladas). Actualmente el yacimiento más importante se encuentra en Katanga, Zaire. Hay otros yacimientos en Australia, Chile, Zimbabwe , Estados Unidos... En España podemos encontrar entre las provincias de Guadalajara y Teruel, en Pardos y también en la Coruña en los Montes de Picón. La malaquita sintética se produce en Rusia.
    
   Desde hace unos 8.000 años se utiliza este mineral pues se han encontrado en yacimientos arqueológicos tanto europeos como asiáticos, en forma de fragmentos pulidos y perforados. Los egipcios, griegos y romanos utilizaban la malaquita como piedra ornamental, amuleto o pulverizada para pintarse los párpados.
   
    Se empleaba como amuleto protector de niños y bebes sujetándolos a sus cunas. Se decía que los dibujos curvos de la piedra eran valiosos para repeler el mal de ojo. Hay gente que cree que tranquiliza y vence la depresión.

Dureza: 4.
Peso Específico: 3,75-3,95.
Índice de Refracción: 1,655 - 1,909 ( Los carbonatos tienen birrefrigencias muy altas).

Transparencia: Ópaca.











jueves, 5 de diciembre de 2013

Gemas y Minerales: Tsavorita

    El granate tsavorita pertenece al grupo de los nesosilicatos y se compone de silicato de calcio y aluminio. Es la variedad transparente de color verde medio a verde intenso de granate grossularia (variedad muy apreciada entre coleccionistas de gemas) . Los granates tsavoritas se dan en Kenia y Tanzania, pero hay referencias de tsavoritas procedentes de Afganistán y Pakistán, se tallan en gema gracias a su transparencia. El color verde medio y el verde intenso se deben al cromo y al vanadio. Como el resto de los granates cristaliza en el sistema cúbico presentando la mayoría de veces hábitos de rombododecaedro, trapezoedros... En general cristalizan muy bien formándose en metamorfismos de contactos en calizas y dolomías. 

     Las primeras referencias de tsavorita proceden del año 1966 cuando varias piedras transparentes de color verde esmeralda a un verde amarillento probablemente procedentes de Pakistán fueron identificadas como granate grosularia verde, también se encontraron piedras similares en Tanzania. Posteriormente se encontraron piedras de un color verde casi esmeralda en Lualenyi, cerca de Voi en el Tsavor National Park, en Kenia. Fueron introducidas en el mercado de la joyería en 1974 por Tiffany & Co. bajo el nombre de tsavorita. El geólogo escocés C.R. Bridges fue encargado por Tiffany & Co. para investigar la zona y el ingeniero de minas sudafricano P. Morgan y su compañero Kimeni organizaron y financiaron las operaciones posteriores.

Dureza: 7.
Peso Específico: 3,49.
Índice de Refracción: 1,690 - 1,730. 

Transparencia: Transparente.






Hermoso ejemplar de tsavorita

 

viernes, 29 de noviembre de 2013

Las Islas Canarias y América. Breve historia de la imagen de la Virgen de Candelaria. Las joyas de la Virgen de Candelaria.

   Los puertos canarios contribuyen decisivamente a la colonización  y conquista de continente americano desde el siglo XV a finales del XVIII pues desde ellos se proyectaba la población y la cultura europea sobre América al ser este el último territorio occidental en donde las flotas se abastecían de víveres y enseres para el largo viaje a través del océano Atlántico, siendo La Gomera y Gran Canaria las últimas paradas para el aprovisionamiento.

   Son muchos los productos que se envían desde las Islas Canarias a el Nuevo Mundo y muchos de ellos no cabe duda de que resultaran decisivos. Del mismo modo que son muchos los productos que llegarán a las Islas Canarias desde América y que también resultarán decisivos para la alimentación de la población canaria.

   Por citar unos pocos ejemplos de los productos que se enviaron tenemos la caña de azúcar, el plátano y quejes de vid. En cuanto animales desde el cerdo, las gallinas y cabras. Otro producto muy importante fue el gofio que lo llevó el canario como dieta para paliar el hambre. 
   La bahía de San Sebastián de la Gomera tenía unas condiciones naturales muy buenas para el atraque de las flotas, convirtiéndolo en un lugar privilegiado para la partida de las expediciones hacia América y que a su vez estaba protegida por dos hitos geográficos, la punta de los Canarios y el Roque de la Hita, que la hacían estar defendida por la artillería de posibles ataques.
  Además de su posición estratégica la relación del Almirante Cristóbal Colón con Dª. Beatriz de Bobadilla fue una de las razones para que este fuera el puerto elegido para la partida hacia el descubrimiento de América y posteriormente se utilizará como plataforma de salida de muchas expediciones hacia el Caribe y el continente Americano.

  Muchos isleños viajaron hacia el nuevo continente, algunos enrolados en las tripulaciones de los barcos simplemente para huir de la miseria y otros en busca de esas riquezas que decían que contenía América, como el oro, la plata, esmeraldas y perlas.

   Los puertos de Garachico y de Santa Cruz de Tenerife, así como el de la isla de La Palma se  suman al conjunto de infraestructuras que Canarias ofrecía a la navegación de aquellos tiempos, siendo de gran valor para todos aquellos buques que se dedicaban al comercio pues se podían proveer de elementos fundamentales para los viajes como  agua, vegetales, cereales, animales  e incluso de esclavos pues el comercio con África se incremento debido a la aparición del comercio de esclavos con América y que a veces utilizaban el archipiélago como última parada antes de atravesar el océano.
   La situación estratégica de las Islas Canarias era perfecta, aunque no únicamente para comerciar y facilitar todos sus productos, sino para permitir que se desarrollara un gran comercio clandestino a través de nuestros puertos, pero no solamente con los navíos españoles sino con los portugueses también. Eran varias las formulas de fraude a practicar para comerciar con el Nuevo Mundo a través de Canarias explicadas detalladamente por D. Eufemio Lorenzo Sanz en su Libro “Comercio de España con América en la época de Felipe IITomo II.
  Muchos canarios que viajaron y se establecieron en América enviaban como ofrendas a su patrona La Virgen de Candelaria en la isla de Tenerife joyas y ornamentos para la imagen. Estos cuando regresaban a sus pueblos natales con riquezas se las ofrendaban a la Virgen como agradecimiento por un favor concedido, como prueba de su posición social o como devoción hacia su patrona.
  Antes de la conquista del archipiélago los guanches de Tenerife, concretamente los del bando de Guimar, custodiaban una imagen sagrada que encontraron en las playas de Chimisay hacia 1.392, llevándola a la cueva de Chinguaro, esta imagen era la de la Virgen de Candelaria.

  Al llegar los colonizadores en 1.464 con Don Diego de Herrera,  que tomo posesión de la isla, tuvieron conocimiento por los frailes franciscanos que los acompañaban para la evangelización de los nativos, que los naturales de la zona tenían la imagen de una Virgen, a través de las Pesquisas de Cabitos conocemos que estos frailes de la Orden Franciscana vivieron durante años con los guanches, llevando la Virgen a la cueva de Achbinico, hasta que son expulsados, quedándose los naturales con su imagen. De esta acción misional quedó como resultado que los conquistadores encontraron entre los guanches de Güimar un grupo que era cristiano y que les fueron de gran ayuda en las operaciones militares. Al finalizar la conquista, en 2 de febrero de 1.497 se inicia la construcción de una ermita, a 100 metros de la cueva, la cual, en 1.518, ya estaba terminada. El beneficiado que atendía a los feligreses del valle era el mismo que el de la Concepción de La Laguna, Rodrigo de Argumedo. Este era Chantre de la Catedral de Cádiz y nunca estuvo en las islas, ocupándose Diego de Herrera de sustituirlo. Se nombra obispo de las islas a Don Luis Cabeza de Vaca, y en su primera visita pastoral a Tenerife, en 1.530, viendo el estado del culto a la Virgen y presionado por el Cabildo, decidió conceder la administración de la ermita y el cuidado de la Virgen a los dominicos. Esta decisión encontró la protesta del beneficiado, que veía mermada su participación en las ofrendas y promesas de los romeros. Entretanto, en 1.533, se dividió el beneficio de la Concepción y se segregó el beneficio de Güimar entre otros. Para el cargo se nombró al Licenciado Pedro González Gozón, como primer beneficiado del valle de Güimar, instalándose en la cueva de San Blas, en lo que fue la primera parroquia de Güimar. Estas circunstancias provocan luchas y enfrentamientos entre el clero regular y secular; además, se añadió el hecho de que el Cabildo hizo donación a los dominicos de la ermita y el terreno colindante, donde se encuentra la cueva de San Blas. Estos problemas lograron el consenso en 1.544, gracias a la labor del obispo Alonso Luis de Virués, donde los dominicos quedan encargados de atender a la ermita y el culto a la Virgen y el beneficiado Gozón a los parroquianos del valle, en la cueva de San Blas. Desde este momento se piensa en la construcción de otra iglesia que reuniera mejores condiciones, el suelo de San Blas era de piedra y no servía como lugar de continuo enterramiento. Se comenzó la construcción de Santa Ana, terminándose entre 1.572 y 1.579, siendo beneficiado del valle Gaspar González, natural de Candelaria.
  
    A finales del siglo XVI, numerosos ataques de piratas y epidemias causaron alarma entre los frailes viéndose en la necesidad de solicitar ayuda para proteger a la Virgen y a los vecinos de los ataques pues no tenían posibilidad de defenderse y esto obligaba a la población a trasladarse a ubicaciones más altas, despoblándose la zona. La imagen fue trasladada en varias ocasiones a la Laguna para protegerla de los ataques y otras veces para hacer rogativas, siendo esto muy protestado por los naturales de Candelaria y por los frailes del convento, pues los regidores y el Cabildo lagunero deseaban que la Virgen se quedara en La Laguna, donde estaría mucho mejor protegida. Fueron muchas las disputas, llegándose incluso a tener que recuperar la imagen por la fuerza para retornarla a Candelaria.
   
   En 1.680, con el impulso del obispo García Ximénez, muy devoto a la Candelaria (incluso pidió ser enterrado en esa iglesia), se trasladó a la Virgen a un nuevo templo que se había construido con las limosnas de los fieles y con la ayuda del Cabildo con 1.000 ducados para la obra. El nuevo templo era mucho más amplio para dar acogida a los devotos y romeros que acudían a Candelaria, complementándose con la hospedería del Cabildo y una casa-hospital que mantenían los frailes. Pero el Cabildo, frente a los ataques frecuentes a la costa de Candelaria, no estuvo inactivo y desde 1.686 hizo construir un reducto defensivo en la playa para hacer frente a los piratas. Pronto vieron que era insuficiente y en 1.697, por iniciativa del gobernador de las islas y sufragado por Don Pedro de Ponte y Llarena, conde de El Palmar, se construyó un castillete de planta cuadrada con una batería capaz de tres cañones. Tenía el castillo un alcalde nombrado por el Rey, con el empleo de capitán dotado de cincuenta pesos mensuales, que pagaba la Real Hacienda. Para el cargo se nombró castellano perpetuo a Bartolomé Montañez, quien dedicó a la Virgen el monumento de mármol que está en la Plaza de La Candelaria de Santa Cruz de Tenerife.
  
    El 15 de febrero de 1.789, el convento sufrió un incendio casual del que se pudo salvar sólo la imagen, perdiéndose el archivo dominico y los elementos de culto. Tras el incendio tuvo que fundirse parte de las joyas que se salvaron, siendo fundidas sobre todo las de plata para ayudar a pagar la reconstrucción del templo. De nuevo se tuvo que colocar la Virgen en la cueva de San Blas, hasta 1.803, en que se trasladó provisionalmente al convento, entretanto se construía el nuevo templo. El nuevo edificio se comenzó en 1.808, según planos de los arquitectos Manuel Martín Rodríguez y Joaquín Rodríguez, siendo el maestro de obras Juan Nepomuceno, el encargado de ejecutar la edificación, terminándose en 1.817.
   
   Poco tiempo duró la tranquilidad porque un terrible temporal que sufrieron las islas, en la noche del seis al siete de noviembre de 1.826, se ocasionaron destrozos y desgracias en todas ellas, pero de forma más acusada en Candelaria, donde arrasó el castillo de San Pedro, arrastrando al mar la imagen de la Virgen, la ermita y parte del convento. Después de una búsqueda infructuosa se decidió encargar una nueva talla que sustituya a la desaparecida. Para ello se eligió al imaginero orotavense Fernando Estévez.

   Entre las joyas de la Virgen se encontraban gran cantidad de esmeraldas como las que adornaban su corona y la del Niño, siendo algunas de gran tamaño.

   Detallamos a continuación un extracto del inventario realizado el 20 de Mayo de 1.769 que se encuentra en el archivo del Ayuntamiento de San Cristobal de la Laguna, en la isla de Tenerife: Una corona de oro que pesaba 24 onzas con una gran esmeralda, la corona de oro de la imagen del Niño que pesaba 4 onzas 5 adarmes, con dos joyas mas de esmeraldas, una vela de oro y perlas, trece joyas de esmeraldas y 23 esmeraldas más sueltas, siendo una de ellas de gran tamaño, un cintillo o banda de hombro a hombro que tenia 5 piezas de oro y amatistas, 8 piezas de oro y esmeraldas, un pendiente de oro y esmeraldas. La mantilla o faldellín del Niño era de terciopelo color grana y tenía perlas de todos los tamaños, un lagarto de oro y esmeraldas, un corazón de diamantes, dos rosas con 9 esmeraldas cada una, dos de una esmeralda cada una, una con un gránate, cuatro joyas de oro y perlas.  Aparte tenia una madeja de perlas con 22 hilos, una pulsera de perlas gruesas de 15 hilos, otras pulseras de perlas semilla o de aljófar, dos lazos de oro y esmeraldas para las pulseras, un águila de oro y esmeraldas con una gran esmeralda redonda en el pecho. Una joya de oro, perlas, esmeraldas y un gránate con diamantes, una joya de oro y amatistas, un aderezo de oro esmeraldas y perlas, una hoja de oro y diamantes. Estas eran las joyas que poseía la imagen junto a los candeleros, cruces, copónes, lamparas y demas ornamentos que acompañaban la imagen hasta el año 1.745. Después siguieron obsequiándole con más joyas como una gran joya de pecho hecha en oro con diamantes y esmeraldas obsequio del Conde de la Gomera D. Juan Nicolás de Ponte. El Corregidor D. Juan Nuñez de Arce donó una venera de la orden de Santiago con diamante y rubíes. D. Diego de Nava, Gobernador de Quito donó dos manillas de oro y esmeraldas. Un águila de oro con una esmeralda grande central y 92 pequeñas engastadas alrededor donación de la Marquesa de Torre Hermosa. Un brazalete con esmeraldas donado por el administrador de la Real Aduana de Tenerife. Un lazo de filigrana y un junquillo de oro con el lagarto de esmeraldas regalo del Intendente D. Juan Antonio Zeballos en 1.719. El relator de la Audiencia D. Juan Leal donó un anillo con una esmeralda. Un gran mazo de perlas trenzadas que atravesaba el pecho de la Virgen, anillos, veneras, pinjantes como el que tenia el Niño Jesús en forma de lagarto de oro con cabujones de esmeraldas considerado como joya americana ya que aquellas joyas que contenían temas o motivos de lagartos y papagayos con esmeraldas cabujones o de esmaltes en tonos verdes parece que procedían de artesanos americanos, lazos de filigrana siendo este tipo de elaboración de gran aceptación por su gran tamaño, ligereza y bajo coste siendo en el siglo XVIII cuando se trabaja en gran cantidad las joyas en filigrana y casi siempre montada con perlas pequeñas ligeramente barrocas de escaso valor llamadas de aljófar. Por último dos baulitos de carey con cantoneras y cerraduras de plata en donde estaban las joyas donadas por tantos personajes ilustres de la época, como por sus fieles y devotos.
   
   La imagen llevaba a diario estas joyas y como ya dijimos antes debido al aluvión fuerón arrastradas al mar, salvándose solamente el lazo de filigrana de oro, perlas y esmeraldas que probablemente no lo tendría puesto fue una de las joyas que se rescató de la incautación conservándola aún la Virgen. Las pocas joyas que se salvaron del temporal fueron más tarde incautadas por el estado en la amortización. La amortización extinguió, en 1.835, las órdenes religiosas en España. En 1.836, los religiosos dominicos son expulsados del Santuario y el Estado se incautó de los bienes del convento y de las joyas que se salvaron del incendio y  aluvión pasado. La Virgen quedó al cuidado del cura Juan Fernández del castillo después del expolio a la que fueron sometidos la ermita y el convento. En 1.860 se devolvieron los bienes incautados por la Desamortización, los edificios estaban prácticamente en ruinas. De nuevo, se acometieron obras de reconstrucción gracias a la mediación del obispo Nicolás Rey Redondo.
   
   También hemos de recordar la labor del mayordomo Lorenzo de Barrios, natural de Igueste, quien con su esfuerzo personal hizo lo posible por recuperar el tesoro de la Virgen.

  En 1.947 fue nombrado obispo de Tenerife Don Domingo Pérez Cáceres, natural de Güimar, impulsó con  mayor interés la obra de la construcción de una basílica monumental que magnificara la devoción por la Virgen de Candelaria. Se concluyó la obra con el arquitecto Marrero Regalado en 1.959.

Candelaria



Plaza de Candelaria




Virgen de Candelaria